Exercito EUA – Foto: Tavarius/ shutterstock.com
El Comando Sur de Estados Unidos divulgó, este lunes (27), un video de entrenamientos de marines en Puerto Rico, cerca de la costa venezolana. Las maniobras involucran a cientos de militares en ejercicios anfibios y de interceptación de rutas de drogas. El objetivo oficial es combatir el tráfico ilícito, en medio de crecientes tensiones con el gobierno de Nicolás Maduro.
El portaaviones Gerald R. Ford, con su grupo de ataque, se acercó a las aguas caribeñas el viernes (25). Este movimiento forma parte de una estrategia del presidente Donald Trump para contener el narcoterrorismo en la región. Las autoridades estadounidenses destacan la protección de la seguridad nacional como prioridad.
- Los entrenamientos incluyen simulaciones de desembarques terrestres y operaciones aéreas combinadas.
- Cazas F-35 fueron desplazados a bases en Puerto Rico, reforzando la capacidad de respuesta rápida.
- Las actividades buscan interrumpir flujos de sustancias ilícitas provenientes de cárteles ligados a Venezuela.
Maniobras anfibias en Puerto Rico demuestran preparación de las fuerzas navales
Los marines practicaron avances progresivos en terrenos tropicales de la base en Puerto Rico. Las operaciones combinan fuerzas terrestres y navales para escenarios de alta complejidad. El video divulgado muestra tácticas de letalidad en misiones de apoyo al Comando Sur.
El Departamento de Defensa de EE. UU. enfatiza que estos ejercicios fortalecen la cooperación regional contra amenazas transnacionales. Participan cerca de 300 militares en una rotación inicial.
Despliegue del Gerald R. Ford en el Caribe
El grupo de ataque del portaaviones Gerald R. Ford incluye destructores y submarinos equipados para misiones de largo alcance. La embarcación, una de las mayores de la Marina estadounidense, transporta decenas de aeronaves de combate. Su posicionamiento ocurrió tras anuncios del portavoz Sean Parnell sobre avances contra cárteles.
Desde agosto, EE. UU. mantiene ocho buques de guerra en el Caribe, con foco en aguas internacionales. Esta presencia acumula 10 mil tropas en la región, con Puerto Rico como centro logístico. Bombardeos contra embarcaciones sospechosas resultaron en 43 muertes hasta el momento, según datos oficiales.
El envío responde a directrices de Trump para acciones letales autorizadas a la CIA en Venezuela. Agentes de la agencia operan en territorios vecinos para desmantelar redes criminales. Maduro respondió con alertas sobre la soberanía nacional.
La estrategia integra drones de vigilancia y aviones de reabastecimiento para monitoreo continuo. Expertos en defensa señalan que el Gerald R. Ford eleva la capacidad de proyección de poder en un 50% en la zona.
El Comando Sur de Estados Unidos divulgó, este lunes (27), un video de entrenamientos de marines en Puerto Rico, cerca de la costa venezolana. Las maniobras involucran a cientos de militares en ejercicios anfibios y de interceptación de rutas de drogas. El objetivo oficial es combatir el tráfico ilícito, en medio de crecientes tensiones con el gobierno de Nicolás Maduro.
El portaaviones Gerald R. Ford, con su grupo de ataque, se acercó a las aguas caribeñas el viernes (25). Este movimiento forma parte de una estrategia del presidente Donald Trump para contener el narcoterrorismo en la región. Las autoridades estadounidenses destacan la protección de la seguridad nacional como prioridad.
- Los entrenamientos incluyen simulaciones de desembarques terrestres y operaciones aéreas combinadas.
- Cazas F-35 fueron desplazados a bases en Puerto Rico, reforzando la capacidad de respuesta rápida.
- Las actividades buscan interrumpir flujos de sustancias ilícitas provenientes de cárteles ligados a Venezuela.
Maniobras anfibias en Puerto Rico demuestran preparación de las fuerzas navales
Los marines practicaron avances progresivos en terrenos tropicales de la base en Puerto Rico. Las operaciones combinan fuerzas terrestres y navales para escenarios de alta complejidad. El video divulgado muestra tácticas de letalidad en misiones de apoyo al Comando Sur.
El Departamento de Defensa de EE. UU. enfatiza que estos ejercicios fortalecen la cooperación regional contra amenazas transnacionales. Participan cerca de 300 militares en una rotación inicial.
Despliegue del Gerald R. Ford en el Caribe
El grupo de ataque del portaaviones Gerald R. Ford incluye destructores y submarinos equipados para misiones de largo alcance. La embarcación, una de las mayores de la Marina estadounidense, transporta decenas de aeronaves de combate. Su posicionamiento ocurrió tras anuncios del portavoz Sean Parnell sobre avances contra cárteles.
Desde agosto, EE. UU. mantiene ocho buques de guerra en el Caribe, con foco en aguas internacionales. Esta presencia acumula 10 mil tropas en la región, con Puerto Rico como centro logístico. Bombardeos contra embarcaciones sospechosas resultaron en 43 muertes hasta el momento, según datos oficiales.
El envío responde a directrices de Trump para acciones letales autorizadas a la CIA en Venezuela. Agentes de la agencia operan en territorios vecinos para desmantelar redes criminales. Maduro respondió con alertas sobre la soberanía nacional.
La estrategia integra drones de vigilancia y aviones de reabastecimiento para monitoreo continuo. Expertos en defensa señalan que el Gerald R. Ford eleva la capacidad de proyección de poder en un 50% en la zona.
Autorizaciones de la CIA y amenazas de operaciones terrestres
Trump confirmó, la semana pasada, el permiso para acciones letales de la CIA contra objetivos en suelo venezolano. Esta medida apunta a cárteles designados como terroristas extranjeros por el Departamento de Estado. El foco recae sobre el supuesto Cártel de los Soles, ligado a estructuras militares locales.
El presidente estadounidense mencionó operaciones terrestres “pronto” en el Caribe contra narcotraficantes. Una recompensa de US$ 50 millones por información sobre Maduro forma parte del paquete de presiones.
- La CIA coordina con fuerzas especiales para interceptaciones en tierra.
- Las acciones incluyen reclutamiento de informantes en redes de tráfico.
- La prioridad es desarticular flujos que llegan a EE. UU. por rutas marítimas.
- Informes indican 10 ataques aéreos desde septiembre, con recuperación de toneladas de sustancias.
Reacciones venezolanas a provocaciones en el Caribe
El gobierno de Maduro calificó los ejercicios en Trinidad y Tobago como una “provocación hostil”. La vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció la llegada del destructor USS Gravely como una amenaza a la paz regional. Caracas capturó a un grupo de supuestos mercenarios ligados a la CIA, alegando un plan de bandera falsa.
Las autoridades venezolanas movilizaron 2,5 mil militares a la isla La Orchila en septiembre, en maniobras denominadas Caribe Soberano 200. Estas acciones involucraron 12 buques y 22 aeronaves para defensa costera. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, alertó sobre narrativas fabricadas para justificar agresiones.
Maduro afirmó, en un discurso reciente, que Venezuela busca la paz y rechaza guerras “locas”. La respuesta incluyó entrenamientos civiles para resistencia, con milicias de 8 millones de miembros en alerta.
Cooperaciones regionales en ejercicios conjuntos
EE. UU. y Trinidad y Tobago anunciaron maniobras del 26 al 30 de octubre, con foco en seguridad transnacional. El gobierno trinitario defendió las actividades como esfuerzos humanitarios y de combate al crimen organizado. Las relaciones fraternas con Venezuela fueron reafirmadas en un comunicado oficial.
Puerto Rico alberga la reapertura de bases antiguas, con F-35 y drones MQ-9 Reaper posicionados desde septiembre. Estos activos apoyan vuelos de reconocimiento a 75 km de la costa venezolana.
El Comando Sur destacó asociaciones con naciones caribeñas para capacidad de respuesta a desastres. Los entrenamientos anfibios en Arroyo involucraron a la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines, perfeccionando habilidades en climas tropicales.
Alertas sobre incidentes de bandera falsa
Caracas notificó a Trinidad y Tobago sobre supuestas operaciones de inteligencia estadounidense para simular ataques. El ministro Padrino López describió los ejercicios como una búsqueda de pretextos para un enfrentamiento. Las fuerzas venezolanas permanecen en máxima vigilancia en las fronteras marítimas.
Desde el primer bombardeo en septiembre, Maduro enumeró el arsenal movilizado por EE. UU., incluyendo submarinos nucleares. La narrativa oficial en Caracas apunta a intereses en recursos petrolíferos.
Rusia ratificó, en octubre, un pacto estratégico con Venezuela, abarcando defensa y energía. El tratado, firmado en mayo, crea canales financieros resistentes a sanciones y amplía cooperaciones militares.


