Silencio presupuestario de NASA sobre 3I/ATLAS impulsa colaboración global en astronomía

Cometa e Espaço

Cometa – Foto: Nazarii_Neshcherenskyi/shutterstock.com

El cometa 3I/ATLAS fue detectado el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS, financiado por la NASA, en Chile. Este objeto interestelar, el tercero confirmado en ingresar al Sistema Solar, sigue una órbita hiperbólica que verifica su origen fuera del Sol. Astrónomos globales monitorean su paso, que alcanzará el punto más cercano al Sol el 30 de octubre de 2025, a 1,4 unidades astronómicas.

La velocidad inicial del cometa, de aproximadamente 221 mil kilómetros por hora, aumenta al acercarse al Sol, pasando por la órbita de Marte. Observaciones iniciales sugieren que viajó miles de millones de años por el espacio interestelar, posiblemente desde un disco grueso de la Vía Láctea.

Datos de predescubrimiento datan del 14 de junio de 2025, recolectados por telescopios ATLAS en varios sitios.

  • Distancia mínima a la Tierra: 1,8 unidades astronómicas, sin riesgo de colisión.
  • Tamaño estimado del núcleo: entre 440 metros y 5,6 kilómetros de diámetro.
  • Actividad cometaria detectada desde mayo de 2025, a 6,4 unidades astronómicas del Sol.

Composición química inusual

El análisis revela niveles elevados de dióxido de carbono en la coma del cometa, superando al agua en proporciones raras. Esta característica, observada por el Telescopio Espacial James Webb el 6 de agosto de 2025, sugiere formación en ambientes con temperaturas bajas y química distinta.

El monóxido de carbono también aparece en cantidades altas, reforzando la hipótesis de orígenes en sistemas estelares con elementos volátiles abundantes. El color rojizo de la coma, indicativo de polvo, evolucionó durante julio, señalando cambios en la superficie.

Los estudios muestran una relación CO2/agua de hasta 8:1, inusual en cometas solares.

James Webb
James Webb – Foto: Artsiom P/Shutterstock.com

Observaciones del Telescopio James Webb

El James Webb capturó espectros infrarrojos que identifican hielo de agua y dióxido de carbono en la estructura del cometa. Estas imágenes, obtenidas en agosto de 2025, muestran una coma difusa sin aumentos significativos de brillo hasta ahora.

La ausencia de una cola de polvo prominente distingue a 3I/ATLAS de objetos como el cometa Borisov. Los datos sugieren una polarización negativa inusual, que podría indicar polvo fino.

Astrónomos planean espectroscopía ultravioleta en noviembre para medir emisiones de gas.

  • Instrumento usado: NIRSpec para análisis de compuestos volátiles.
  • Hallazgo clave: Ausencia de hierro asociado al níquel en la superficie.
  • Edad estimada: 7 a 14 mil millones de años, más antiguo que el Sistema Solar.

Colaboración internacional activa

La colaboración entre la Agencia Espacial Europea y observatorios chilenos compensa las limitaciones de la NASA. Misiones como Mars Express y ExoMars Trace Gas Orbiter registraron el cometa durante su aproximación a Marte el 3 de octubre de 2025.

Estos esfuerzos conjuntos comparten datos orbitales e imágenes, acelerando la investigación pese a restricciones en EE.UU. La Agencia Espacial China, vía Tianwen-1, aportó observaciones aún no divulgadas.

La integración de telescopios terrestres y espaciales permite un seguimiento continuo. El cometa será visible hasta septiembre de 2025 desde telescopios en tierra, reapareciendo en diciembre.

Limitaciones presupuestarias de la NASA

El reciente cierre gubernamental en EE.UU. interrumpió la divulgación de datos de la NASA sobre el cometa. Observaciones del Mars Reconnaissance Orbiter, capturadas en octubre, esperan procesamiento debido a recortes.

Esta restricción afecta misiones como Perseverance, que registró posibles imágenes, pero no las confirmó oficialmente. Expertos atribuyen el retraso a cuestiones administrativas, no a anomalías del objeto.

La agencia prioriza esfuerzos conjuntos con la ESA para mantener el monitoreo.

Aproximación a Marte

El 3 de octubre de 2025, 3I/ATLAS pasó a unos 30 millones de kilómetros de Marte, permitiendo observaciones detalladas por sondas orbitales. ExoMars TGO capturó imágenes que muestran una forma alargada sin cola visible prominente.

Los datos indican actividad estable, sin fragmentación observada. La misión Juice, de la ESA, planifica observaciones en noviembre con cámaras y sensores de partículas.

Este acercamiento ofrece datos sobre interacciones con el ambiente marciano.

El evento destaca la red global de monitoreo planetario.

Trayectoria y monitoreo futuro

La órbita hiperbólica del cometa lo llevará más allá de la órbita de Venus en noviembre de 2025, a 0,65 unidades astronómicas. Astrónomos prevén una aceleración adicional, alcanzando velocidades superiores a 245 mil kilómetros por hora.

Telescopios como Hubble realizarán análisis finales en diciembre, enfocándose en emisiones de azufre y oxígeno. La probabilidad de una trayectoria natural es baja, estimada en 0,005%, lo que impulsa estudios sobre su dispersión galáctica.

Observatorios amateurs contribuyen con seguimientos adicionales.

  • Velocidad post-perihelio: Aumento para salida interestelar.
  • Observaciones pendientes: Espectroscopía de Hubble en noviembre.
  • Masa estimada: 1.000 a 10.000 veces mayor que cometas típicos.
  • Origen probable: Disco grueso de la Vía Láctea, con estrellas antiguas.
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