El Gobierno de Paraguay declara al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas este jueves, en Asunción. La medida se produce un día después de que una mega operación policial en Río de Janeiro dejara más de 120 muertos en enfrentamientos con el Comando Rojo. Autoridades paraguayas activan alerta máxima en la frontera oriental con Brasil para evitar el ingreso de miembros de las facciones. El objetivo es contener la expansión del crimen organizado en la región, según el ministro Cíbar Benítez.
La decisión se produce en medio de preocupaciones sobre la fuga de delincuentes después de la acción en Complexo da Penha y Alemão.
- Refuerzo inmediato de tropas y equipos en las unidades fronterizas.
- Mayor monitoreo de inteligencia para rastrear movimientos sospechosos.
- Cooperación con las fuerzas locales para aumentar la presencia policial en las comisarías.
Estas medidas tienen como objetivo proteger la franja fronteriza, que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros.
Medidas inmediatas en la frontera
La ministra del Comando de la Defensa Nacional, Cíbar Benítez, afirmó que en las próximas horas se publicará el decreto que los cataloga como terroristas. Destacó razones concretas para actuar, incluidas las actividades transnacionales de las facciones. Los refuerzos en personal y material se producirán al otro lado de la frontera, con especial atención en el este de Paraguay.
Las autoridades prevén intensificar los patrullajes de vehículos y cruces irregulares.
La acción argentina precede a la decisión paraguaya
Argentina incluyó este martes a las facciones en el Registro de Personas y Entidades Vinculadas con Actos de Terrorismo. La ministra Patricia Bullrich confirmó la clasificación como narcoterroristas tras el operativo en Río. El país registra 39 brasileños encarcelados, cinco vinculados al Comando Vermelho y hasta ocho al PCC.
El proceso de inclusión comenzó hace un mes, pero retrasos administrativos impidieron una actualización en línea inmediata. Bullrich enfatizó el control estricto sobre los detenidos extranjeros para evitar la influencia de facciones en las prisiones locales.
Contexto de la operación en Río de Janeiro
La megaoperación en Río movilizó a 2.500 policías en los complejos de Penha y Alemão. El enfrentamiento se saldó con 119 sospechosos muertos y cuatro policías heridos. Los agentes confiscaron armas pesadas, incluidos rifles y municiones, además de drogas.
Las investigaciones apuntan a la estructura militarizada del Comando Rojo en la región.
- Armas de alto calibre utilizadas en emboscadas contra las fuerzas de seguridad.
- Drones armados detectados en acciones recientes de la facción.
- Los arrestados incluyen miembros de otros estados, lo que indica una red nacional.
El balance oficial lo dio a conocer el secretario de la Policía Civil, Felipe Curi.
Expansión de facciones en Sudamérica
El Primer Comando de la Capital ha dominado las rutas de tráfico en la Triple Frontera desde mediados de la década de 2010. Se estima su presencia en más de 200 cruces irregulares entre Paraguay y Argentina. El grupo suministra mercados de drogas y armas a Brasil y otros países.
Comando Vermelho amplía su influencia en Paraguay a través de asociaciones locales. Las autoridades reportan un aumento del 30% en incidentes fronterizos en los últimos dos años.
Las facciones utilizan lanchas rápidas para cruzar ríos en minutos, lo que complica el control.
Refuerzos en las fuerzas de seguridad paraguayas
Las comisarías de policía fronteriza recibirán 500 agentes adicionales en las próximas semanas. Unidades de las Fuerzas Armadas desplegarán vehículos blindados y drones de vigilancia. La inversión en inteligencia incluye el intercambio de datos con los vecinos sudamericanos.
Estas acciones tienen como objetivo neutralizar las rutas de escape post-operaciones en Brasil.
El plan contempla la capacitación conjunta de patrullas binacionales.
Estrategias regionales de contención
Países vecinos coordinan esfuerzos para monitorear a 39 presos brasileños en Argentina. Paraguay estudia la inclusión de sanciones financieras contra líderes de facciones. Ambas naciones dan prioridad al bloqueo del lavado de dinero a través de las fronteras.
La clasificación como terroristas facilita el acceso a recursos internacionales para combatir la delincuencia.
Paraguay y Argentina planean reuniones tripartitas con Brasil para alinear protocolos.


