BRICS planea su propia moneda para reducir la dependencia del dólar en 2025

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BRICS – Foto: Dilok Klaisataporn / istockphoto

Los países BRICS, grupo formado por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y nuevos miembros como Egipto y Arabia Saudita, están intensificando las negociaciones para lanzar una moneda propia orientada al comercio interno, con objetivo de implementación para 2026. La iniciativa, discutida en la cumbre de Río de Janeiro en julio de 2025, busca reducir la dependencia del dólar, que registró un precio de R$ 5,38 en agosto de 2025, y fortalecer la soberanía económica del bloque. Liderada por Brasil, la propuesta responde a las tensiones geopolíticas y al dominio estadounidense en el sistema financiero global. Los expertos destacan que el proyecto enfrenta desafíos técnicos, pero ya está mostrando avances concretos.

La propuesta ganó protagonismo después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendiera, el 12 de agosto, un sistema de pagos que elimina la conversión al dólar. El bloque, que representa el 46% del PIB mundial en paridad de poder adquisitivo, apuesta por tecnologías como blockchain para permitir transacciones rápidas. La iniciativa no pretende sustituir al dólar a nivel mundial, sino crear una alternativa eficiente para el comercio intrabloque.

  • Objetivos principales del proyecto:
    • Reducir los costos de transacciones internacionales.
    • Protección contra sanciones financieras.
    • Promover las monedas locales en el comercio.
    • Ampliar la integración económica.

El avance se produce en medio de la volatilidad del dólar y la expansión de los BRICS, que ahora incluyen 19 países.

Sistema de pago en foco

La plataforma BRICS Pay, en desarrollo, es fundamental para el proyecto. Permitirá transacciones directas en monedas locales, como reales, yuanes y rublos, sin conversión a dólares. En 2025, el 90% del comercio intrabloque ya se realizará en monedas locales, frente al 65% en 2023, según datos de la red SWIFT.

Brasil, con experiencia en Pix, lidera la creación de un sistema digital inspirado en las monedas del banco central (CBDC). La propuesta incluye pruebas piloto entre Brasil, China y Rusia en 2026, con foco en eficiencia y seguridad.

Presidente Lula
Presidente Lula – Foto: Focus Pix / Shutterstock.com

Reacciones internacionales al proyecto

La iniciativa enfrenta resistencia por parte de Estados Unidos. En julio de 2025, el expresidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles de hasta el 100% a los productos BRICS si la moneda avanzaba. Clasificó el proyecto como una amenaza para el dólar, que domina el 84% de las transacciones globales.

Lula reiteró que la propuesta no es antiamericana, sino que apunta a una mayor autonomía financiera. China, cuyo yuan representa el 50% de las transacciones del bloque, apoya la iniciativa, pero las tensiones con India dificultan los acuerdos.

El proyecto también refleja la preocupación por las sanciones financieras, como las que se aplicarán a Rusia después de 2022. Un sistema alternativo protegería al bloque contra la inestabilidad externa.

Modelos propuestos para la moneda

Los BRICS evalúan tres formatos para la nueva moneda: un sistema digital basado en CBDC, un modelo vinculado a materias primas como el oro y el petróleo, o una unidad de cuenta inspirada en los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI.

La plataforma BRICS Pay utilizará blockchain para transacciones rápidas y de bajo costo. Los bancos centrales del bloque ya están probando monedas digitales, y China lidera la implementación del yuan digital.

El Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), presidido por Dilma Rousseff, financia proyectos en monedas locales, apoyando la transición. El NDB liberó alrededor de 30 mil millones de dólares en 2024, según informes bancarios.

Barreras para la implementación

La integración financiera enfrenta obstáculos importantes. Las diferencias económicas entre los miembros, como el dominio chino en el comercio, generan temores de desequilibrios. La armonización de las políticas monetarias es otro desafío, especialmente entre China y la India.

  • Principales barreras identificadas:
    • Diferencias políticas en el bloque.
    • Inestabilidad macroeconómica en algunos países.
    • Resistencia del sector privado.
    • Complejidad de los acuerdos multilaterales.

Los exportadores brasileños temen perder flexibilidad en las transacciones de GLobais, mientras que los bancos centrales necesitan crear mecanismos para evitar el endeudamiento en el sistema.

Avances en el comercio local

Si bien la moneda no se implementa, los BRICS ya han adoptado medidas alternativas. Los acuerdos bilaterales, como los entre Brasil y Argentina, permiten pagos en reales y pesos. El BND amplió la financiación en monedas locales, reduciendo la dependencia del dólar.

La cumbre de Kazán, de 2024, consolidó el BRICS Bridge, un sistema de pagos digitales que servirá de base para BRICS Pay. La adhesión de nuevos miembros, como los Emiratos Árabes Unidos, fortalece la influencia del bloque.

Escenario financiero global

La propuesta refleja la creciente diversificación monetaria global. Los datos del FMI muestran que las reservas de dólares han caído un 5% desde 2020, y monedas como el yuan están ganando terreno. La volatilidad del dólar, registrada en R$ 5,38 en agosto de 2025, refuerza la búsqueda de alternativas.

Los BRICS también responden a la “armamentalización” del dólar, utilizado por Estados Unidos para imponer sanciones. Un sistema propietario reduciría los costos de transacción hasta en un 20%, según estimaciones, y aumentaría la competitividad de las exportaciones del bloque.

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