Members of the military police special unit detain suspected drug dealers during a police operation against drug trafficking at the favela do Penha, in Rio de Janeiro, Brazil, October 28. REUTERS/Aline Massuca
El gobierno de Paraguay declara al Primer Comando de la Capital y al Comando Rojo como organizaciones terroristas este jueves, en Asunción. La medida se produce un día después de una megaoperación policial en Río de Janeiro que dejó más de 120 muertos en enfrentamientos con el Comando Rojo. Las autoridades paraguayas activan alerta máxima en la frontera este con Brasil para impedir el ingreso de miembros de las facciones. El objetivo es contener la expansión del crimen organizado en la región, según el ministro Cíbar Benítez.
La decisión surge ante preocupaciones por la fuga de criminales tras la acción en los complejos de Penha y Alemão.
- Refuerzo inmediato de tropas y equipos en unidades fronterizas.
- Aumento en monitoreo de inteligencia para rastrear movimientos sospechosos.
- Cooperación con fuerzas locales para elevar presencia policial en comisarías.
Estos pasos buscan proteger la franja fronteriza, que se extiende por cientos de kilómetros.
Medidas inmediatas en la frontera
El ministro del Comando de Defensa Nacional, Cíbar Benítez, afirmó que el decreto de clasificación como terroristas se publicará en las próximas horas. Destacó razones concretas para la acción, incluidas las actividades transnacionales de las facciones. Refuerzos en personal y material ocurrirán en toda la divisoria, con enfoque en el este paraguayo.
Las autoridades planean intensificar patrullaje de vehículos y cruces irregulares.
Acción argentina precede decisión paraguaya
Argentina incluyó a las facciones en el Registro de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo el martes. La ministra Patricia Bullrich confirmó la clasificación como narcoterroristas tras la operación en Río. El país registra 39 brasileños presos, con cinco vinculados al Comando Rojo y hasta ocho al PCC.
El proceso de inclusión comenzó hace un mes, pero demoras administrativas impidieron actualización online inmediata. Bullrich enfatizó control estricto sobre detenidos extranjeros para evitar influencia de las facciones en prisiones locales.
Contexto de la operación en Río de Janeiro
La megaoperación en Río movilizó a 2.500 policías en los complejos de Penha y Alemão. El enfrentamiento resultó en 119 muertes de sospechosos y cuatro policías heridos. Agentes incautaron armas pesadas, incluidos fusiles y municiones, además de drogas.
Investigaciones apuntan a estructura militarizada del Comando Rojo en la zona.
- Armas de alto calibre usadas en emboscadas contra fuerzas de seguridad.
- Drones armados detectados en acciones recientes de la facción.
- Presos incluyen miembros de otros estados, indicando red nacional.
El balance oficial fue divulgado por el secretario de Policía Civil, Felipe Curi.
Expansión de las facciones en América del Sur
El Primer Comando de la Capital domina rutas de tráfico en la Triple Frontera desde mediados de la década de 2010. Estimaciones indican presencia en más de 200 cruces irregulares entre Paraguay y Argentina. El grupo abastece mercados de drogas y armas para Brasil y otros países.
El Comando Rojo expande influencia en Paraguay mediante alianzas locales. Autoridades registran aumento del 30% en incidentes fronterizos en los últimos dos años.
Las facciones usan lanchas rápidas para cruzar ríos en minutos, complicando el control.
Refuerzos en fuerzas de seguridad paraguayas
Comisarías en la frontera recibirán 500 agentes adicionales en las próximas semanas. Unidades de las Fuerzas Armadas posicionarán vehículos blindados y drones de vigilancia. La inversión en inteligencia incluye intercambio de datos con vecinos sudamericanos.
Estas acciones buscan neutralizar rutas de escape postoperaciones en Brasil.
El plan abarca entrenamiento conjunto para patrullas binacionales.
Estrategias de contención regional
Países vecinos coordinan esfuerzos para monitorear 39 detenidos brasileños en Argentina. Paraguay estudia sanciones financieras contra líderes de las facciones. Ambas naciones priorizan bloqueo de lavado de dinero vía fronteras.
La clasificación como terroristas facilita acceso a recursos internacionales de combate al crimen.
Paraguay y Argentina planean reuniones tripartitas con Brasil para alinear protocolos.


